La diputada Isela Martínez Díaz resaltó que, después de la intensa campaña que realizó Andrea Chávez en redes sociales sobre la jirafa Benito, ella y otros actores políticos guardaron silencio y no solicitaron a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y a la titular de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) que autorizaran el traslado de este ejemplar al estado de Puebla, el cual se dio en recientes horas a causa de la fuerte presión social.

La legisladora de Acción Nacional señaló que este comportamiento es señal de que MORENA utilizó esta sensible causa con motivos políticos para golpear la imagen del Gobierno encabezado por María Eugenia Campos Galván, ya que ante la preocupación de la ciudadanía por la integridad de la jirafa, la gobernadora tomó cartas en el asunto y gestionó el traslado de Benito a la reserva natural Africam Safari, ubicada en el estado de Puebla.

Sin embargo, ante la lenta reacción del Gobierno Federal, este procedimiento tardó varios días en ser autorizado por la Profepa, dependencia que argumentó que no habían finalizado los trámites administrativos, motivo por el cual la jirafa no podía ser reubicada, a pesar del intenso frío.

Ante estas trabas puestas por el mismo Gobierno Federal, miles de ciudadanos se manifestaron por las redes sociales exigiendo una respuesta de esa Procuraduría, exigencia que ni Andrea Chávez, ni el resto de los actores políticos de MORENA respondieron, luego de inundar estas redes y los medios de comunicación con una fuerte campaña a favor de su partido, pero en cuanto la solución al tema quedó en cancha de la Federación, brillaron por su ausencia y evitaron realizar pronunciamientos o menciones referentes a la  Profepa y a Semarnat.

Profepa terminó autorizando la reubicación de Benito a Puebla, en donde podrá gozar de una mejor calidad de vida en una reserva natural acorde a sus necesidades. No obstante, dicha autorización se dio solamente por la fuerte presión que ejercieron la ciudadanía y los colectivos protectores de animales, quienes exigieron verdaderas acciones y no solo palabrerías con el objetivo de sacar raja política.