La emblemática fecha del 2 de Octubre la que tanto se dijo que jamás se iba a olvidar, pues resulta que ya se olvidó.

La matanza de Tlatelolco en donde el presidente Gustavo Díaz Ordaz ordenó matar a cientos de estudiantes se había convertido en una fecha de luto nacional, pues se sabe que tras el mitin estudiantil celebrado en la Plaza de las Tres Culturas en Tlatelolco, terminó en un baño de sangre a manos del Batallón Olimpia, fuerza especial del presidente para callar las voces incómodas, ante la celebración de las Olimpiadas.

Si bien, el contexto es de todos conocido, desde entonces hasta hace poco más de una década, cada 2 de Octubre, estudiantes y ciudadanos marchaban en todas las entidades federativas, para recordar lo ocurrido, lo que siempre fue tomado como un acto de protesta y de exigencia de justicia ante la masacre que le dio la vuelta al mundo.

Cerca de 500 estudiantes, no sólo del Instituto Politécnico Nacional, sino de varios planteles educativos de la Ciudad de México, fueron asesinados cuando miles de jóvenes se concentraron en esa plaza sin saber que su propio gobierno ordenaría una brutal masacre.

Cada año las marchan eran secundadas por eventos de diferente índole, sobre todo de tribus urbanas o subculturas alternativas, ya sean de rockers, punks, hippies, o simplemente estudiantes que con indignación recordaban la aberración del viejo PRI y su dictadura disfrazada de democracia.

Tokines por todo el país, hacían ruido en las plazas principales, sobre todo en las capitales y ciudades más grandes de cada estado, y siempre bajo el lema “2 de Octubre No se Olvida”, sin embargo, lamentablemente se ha olvidado.

La UACH y el TEC no era la excepción, cada 2 de octubre salían a las calles y se hacían las diferentes expresiones estudiantiles, y había quienes aprovechaban la ocasión para externar otros reclamos, como el alza al transporte público, las altas colegiaturas de sus escuelas y hasta se manifestaban afuera de las transnacionales como Mc Donald y Burger King, expresando su repudio, ya sea por la explotación laboral o por la muerte de animales.

Eso ya se acabó y se dejaron de ver lar marchas, las manifestaciones y hasta los tokines de quienes gustan de la música de protesta como es el rock, el punk, el metal y todas sus variantes.

Triste saber que hoy los jóvenes están enfocados en la música que denigra a la mujer y enaltece al crimen organizado, lo que en aquellos años, hubiera sido algo totalmente reprobable por los mismos estudiantes, quienes sabiamente habían avizorado que esa conducta representaría un crimen nacional y un declive para el país.

Cambiaron su música de protesta por los narco-corridos, cambiaron las marchas por las borracheras y cambiaron su exigencia de una educación de calidad por las dádivas del gobierno.

En pleno 2023 en donde marchan para que hombres se conviertan en mujeres y mujeres en hombres, ahora sólo externan una vil apatía política y una pseudo información, en donde es más importante poner a la falsa izquierda es los congresos, antes que exigirles resultados a los gobiernos en turno y en donde reclaman lo que está de moda, olvidando las verdaderas problemáticas del país.

Antes se decía que un joven comunista, era natural, y que su ideología cambiaría cuando aprendieran lo que es trabajar y ganarse el pan con el sudor de su frente, pero es que hoy en día, no saben ni qué es el comunismo o la izquierda, y mucho menos saben, qué es ganarse el pan con el sudor de su frente.