
Las últimas encuestas entorno a la preferencia política de los chihuahuenses, apunta a un crecimiento tendencial de Santiago de la Peña, un estancamiento de César Jáuregui y una caída en Manque Granados.
Santiago y Jáuregui llegaron al empate técnico, lo que provocó en el fiscal, un intento desesperado por repuntar y se comenzaron a poner anuncios espectaculares en varios puntos de la ciudad, todo esto por la candidatura del PAN a la Presidencia Municipal.
Esto se suma el posicionamiento que el secretario general de Gobierno, ha tenido en los últimos meses, en donde se ha colocado como el guiador de la renovación exitosa del transporte público en la ciudad, ganándose la confianza de varios sectores.
—
La exigencia del senador Mario Vázquez de evaluar a la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural no es menor: es un llamado urgente frente al colapso silencioso del campo mexicano.
Hoy, el diagnóstico es claro. No hay política agropecuaria, hay improvisación. No hay estrategia productiva, hay asistencialismo. Y en medio de ese vacío, millones de productores sobreviven sin respaldo real.
Que Julio Berdegué aparezca en último lugar en evaluaciones ciudadanas no es casualidad. Es la consecuencia lógica de una dependencia que ha dejado de producir soluciones.
México importa lo que antes sembraba. El maíz, base de nuestra alimentación, llega del extranjero en volúmenes alarmantes. La leche, símbolo de autosuficiencia en otras décadas, hoy depende del exterior. El campo no necesita discursos, necesita dirección. Y hoy, simplemente, no la hay.
—
En política, la convocatoria no se presume, se demuestra, y justo eso fue lo que dejó ver en día pasados el Encuentro de Generaciones Alfredo Chávez; una señal concreta de estructura, operación y capacidad de reunir gente en un momento donde cada movimiento interno empieza a contar.
No fue una reunión menor ni un acto de rutina, fue un ejercicio de presencia política con alrededor de 700 asistentes en el Quality Inn, articulado desde un programa de becas que hoy funciona también como red de vinculación juvenil.
El dato importa por sí mismo, pues reunir a ese número de jóvenes en un evento cerrado exige trabajo previo, seguimiento y capacidad de organización, no se llena un salón así sólo con discurso, se llena con estructura, y cuando eso ocurre en una etapa donde dentro del PAN se empieza a observar quién trae realmente con qué, el mensaje deja de ser simbólico y se vuelve medible.
Aquí no se trata de elogiar de más ni de adelantar vísperas, se trata de leer lo evidente; mientras muchos actores políticos suelen moverse en la especulación, la fotografía o la declaración, este encuentro dejó un dato tangible, hay una base juvenil activa, identificada y movilizable; eso no resuelve una candidatura, pero sí coloca un activo sobre la mesa.






















