
El esquema para ubicar a niñas y niños con desnutrición y su tratamiento en el entorno familiar, fueron los ejes de la experiencia que la Secretaría de Salud (SS) de Chihuahua compartió en el XXI Congreso Latinoamericano de Nutrición SLAN 2026, en Santiago de Chile.
En el evento, el titular de la SS, Gilberto Baeza Mendoza expuso cómo se ha organizado la respuesta estatal ante un problema cuya atención exige considerar las distancias, la dispersión de las localidades y las condiciones de vida de las familias.
Su intervención partió de un análisis de la desnutrición aguda infantil en la entidad durante los últimos 20 años, para luego explicar la estrategia intersectorial que se desarrolla en el marco del programa Juntos por la Sierra, que impulsa la gobernadora Maru Campos.
Señaló que las características geográficas y demográficas de la entidad orientaron la priorización de las zonas de intervención, para identificar los casos en campo con los servicios médicos y dar acompañamiento luego de que los menores reciben atención hospitalaria.
El servidor público destacó la coordinación gubernamental para atender los factores sociales que pueden dificultar la recuperación y dar continuidad al cuidado de niñas y niños al regresar a sus comunidades.
A su vez, la directora médica del Hospital Infantil de Especialidades de Chihuahua y coordinadora de la Estrategia Estatal de Desnutrición Infantil, Sandra Ivette Caraveo Olivos, resaltó los cambios en la operación de los servicios y la preparación del personal para vincular la atención hospitalaria con el trabajo comunitario.
Resaltó la participación de auxiliares comunitarios y docentes en la detección de posibles casos mediante la medición del perímetro del brazo, lo cual permite acercar la identificación de riesgos a localidades donde el acceso a una unidad médica representa un desafío.
Caraveo también abordó la importancia de incorporar la lengua y el contexto cultural de los pueblos originarios en la atención, para favorecer la comprensión del tratamiento y la participación de las familias.
La nutrióloga Alejandra María García presentó la experiencia con alimentos terapéuticos listos para consumo y la aceptación entre los pacientes.
En su turno, la gastroenterologa Diana Alejandra Manzanera Ornelas, explicó el desarrollo de herramientas tecnológicas para agilizar la detección y disponer de información que facilite el seguimiento.
El conversatorio también permitió plantear tareas pendientes como fortalecer la comunicación entre instituciones, mejorar la conectividad en comunidades indígenas y ampliar la evaluación de los resultados para sustentar la continuidad de la estrategia.
La aportación de la SS se centró en mostrar cómo la evidencia clínica puede traducirse en una respuesta organizada desde el territorio, con responsabilidades compartidas entre autoridades, equipos de salud y comunidades para combatir la desnutrición en la niñez.























