
La precampaña del PAN por la gubernatura, ha comenzado dispersa y con mensajes poco contundentes, de esos que ni los mismos aspirantes se creen, sin embargo este primer lunes del 2021, llamó la atención la presencia del delegado del PAN en Chihuahua, Luis Serrato.
Serrato tiene muchísimo trabajo al estar al frente de ese partido en ocho entidades federativas, sin embargo dicen que fue una petición del propio Marko Cortés, para que viniera a Chihuahua a poner orden y de una vez advertir que se valen las indirectas pero cuidando los señalamientos que puedan manchar la imagen del partido.
También les subrayó con marca textos fosforescentes, o como dirían en Nuevo León, “fosfo fosfo”, que por ningún motivo comiencen a sacar los trapitos corruptos al sol, pues esto seguramente los haría llegar debilitados a la contienda constitucional, o sea, a la de verdad.
Los mensajes de los precandidatos fueron muy claros, por una parte Maru Campos diciéndole a Rocío Reza y a Madero, que dejen de manipular el proceso desde sus posiciones ventajosas, y asegurando que no van a poder quitarle la candidatura.
Por su parte Gustavo Madero, se limitó a reiterar su discurso de unidad, pero recalcando el hecho de que se el blanquiazul va a combatir la corrupción “caiga quien caiga”, dijo.
Aquí podemos afirmar con toda certeza de que Maru aún siente esa incertidumbre de la barbaridad que tenga guardado bajo la manga Javier Corral, quien ha demostrado que no se tienta el corazón y que sus ventajas son más importantes que el propio partido, por lo que segura segura, no está.
A Madero tampoco se le cree ese dicho de que va a dar continuidad a la lucha contra la corrupción, porque de los contrario el primero que tendría que caer sería el propio Corral, mínimo una buena investigación de todos los señalamientos de que ha sido blanco; sería más creíble si dijera que dará continuidad a la justicia selectiva y con fines políticos que se ha fraguado desde la Aldama y Carranza.
En fin, aunque los mensajes se suavizaron, Luis Serrato les reiteró que no quitará el ojo de encima, y aunque se logró evitar la confrontación, los empujones entre risas no pudieron faltar. Por cierto, a todo mundo gustó el saludo que dirigió Maru a Madero, quien con una risita nerviosa le dijo, “quiúbule vato”, posiblemente haciendo alusión al spot de la pick up, el sombrero y la chamarra de venado.






















