La diputada de Morena, Brenda Ríos anda organizando un Parlamento Juvenil en donde se abordan temas de interés para la ciudadanía, irónicamente la convocatoria es lanzada por morenistas para morenistas.

Es obvio que en cada reunión o mesa de trabajo, los temas toman un enfoque totalmente 4T, es como si se reuniera a jóvenes morenistas para repasar el manual político de Andrés Manuel López Obrador y la forma de acomodar los temas a su conveniencia sin importar que se tenga que mentir.

Pues en esta ocasión, una joven estudiante de Derecho, Valeria Maldonado, no se quedó con las ganas, se acercó a la diputada y le dijo que ella quería participar en ese Parlamento Juvenil, pero que le dieran oportunidad de invitar a expositores y participantes con ideologías diferentes a las cuatroteras.

Como Brenda Ríos no tuvo opción, le dieron entrada a la jovencita, quien al parecer les está dando muestras de cómo hacer las cosas y ahora ella ha sido reconocida aún más que las propias colaboradoras de Brenda Ríos, y es que es muy evidente el actuar genuino de Valeria, a diferencia de las otras jovencitas que sólo saben obedecer a Brenda Ríos sin cuestionar nada.

Quien de plano no ha podido meter en cintura a su corporación, es Julio César Salas, pues los agentes municipales se le han salido del huacal y andan incontrolables por toda la ciudad, en vehículos oficiales y con actitud de intocables.

Por lo menos así se les puede ver en las pick ups de la DSPM que circulan por pleno centro de la ciudad, en donde los policías municipales conducen a exceso de velocidad, se pasan semáforos en rojo y en cada esquina fingen ir de emergencia para evitar los altos.

Por si fuera poco, han mantenido una actitud bastante agresiva y hostil con los ciudadanos, a quienes gritan, insultan y hasta amenazan al más mínimo desencuentro que pudiera darse precisamente por su mala y prepotente actitud.