De risa, vergüenza y llorar al mismo tiempo, fue la aclaración que hizo Javier Corral sobre la carta de los gobernadores panista que piden la destitución de López-Gatell.

En efecto se trata de la intención del grupito ese que llaman Alianza Federalista,  ese donde Corral se quiere hacer el felón, el señor de las iniciativas, de las acciones, el gobernador que merece ser presidente, pues ese grupo pidió la renuncia del carismático y últimamente muy popular Hugo López-Gatell.

En un documento donde se incluyó la firma de varios mandatarios, el paseño que gobierna Chihuahua, Javier Corral, se lavó las manos y dijo que sus compinches de la alianza esa, habían tomado su firma sin su autorización y que incluso desconocía el asunto.

Así como lo lee, igualito que CerDuarte cuando dijo que firmaba los cheques sin saber de qué eran, así de ridículo y “rajado” fue cómo se vio; habrá que darle el beneficio de la duda, tal vez tiene razón y no lo firmó, tal vez lo firmó y se arrepintió, tal vez lo firmó y fuera de tiempo le acordó de uno de sus acuerdos con el propio AMLO. Eso no lo sabremos, pero nadie podrá negar que se vio “rajado”.

Peor aún, la aclaración la mandó a hacer y por cierto, les quedó de lástima.

“Con relación al Comunicado emitido este día por los Gobernadores de la Alianza Federalista, en la que se plantea, entre otras cosas, la renuncia del Doctor Hugo Lopez-Gatell, el Gobernador de Chihuahua, Javier Corral Jurado, aclara que no participó de la discusión ni conoció el texto en el que, por error, se incluyó su firma”.

Sus asesores deben explicarle que existen otras maneras honrosas y diplomáticas que solucionar ese tipo de asuntos, pero claro, últimamente debe ser difícil tratar con el señor que ha demostrado en los últimos meses que está perdiendo el piso.

Desde este espacio de opinión queremos decirle al mundo que no todos los chihuahuenses somos rajados y por cierto, aclaramos que Corral nisiquiera es chihuahuense.