Los alcaldes, Cruz Pérez Cuéllar, de Ciudad Juárez y Beto Pérez, de Cuauhtémoc, protagonizaron algunos dimes y deretes en las redes sociales, por la detención de la regidora de Morena, Luz Vega, en la ciudad de los quesos.

Y es que la bronca comenzó cuando agentes municipales detuvieron a la morenista, quien presuntamente quiso intervenir para evitar la detención de un ciudadano “influyente” que al ver que no tenía escapatoria por las faltas cometidas, y que sería remitido por los agentes de Vialidad cuauhtemenses, usó su último recurso, y llamó a la regidora.

Tras un forcejeo y luego de que le dieran una zarandeada a la edil morenista, ésta denunció que había sido agredida y hasta interpuso su queja ante la Fiscalía, por abuso de autoridad y lesiones.

El asunto no terminó ahí, pues luego de que varios actores de Morena, comenzarán a señalar el acto policial, Cruz Pérez Cuéllar, le exigió a Humberto Pérez, que se fije sobre la clase de uniformados que tiene en la corporación, pero Don Beto, no se quedó callado y de inmediato le pidió que se ocupe de sus asuntos.

Más coraje le dio a Cuéllar, cuando su homologo le recomendó que se ponga a traajar en el desmadre de inseguridad que priva en la frontera, y hasta le ofreció algunas asesorías gratuitas, para enseñarle cómo es que se hace la chamba.

En una jugada muy audaz, el doctor Felipe Sandoval Magallanes, le aventó toda la pelotita al Gobierno Federal, sobre las restricciones a rajatabla que se interpondrán a partir de este 10 de enero, por el aumento descontrolado de los casos de covid.

Magallanes, a sabiendas de que los sectores económicos y peor aún, la misma gente, está cansada de los aforos reducidos y el cierre parcial de algunos negocios, hizo extensiva la instrucción del Consejo Estatal de Salud, de apretar las tuercas a las restricciones.

Y aunque todo esto es con justa razón y por la irracionalidad de la gente durante los festejos decembrinos, el funcionario se quitó la barra, dejando muy claro y subrayando con marca textos, que la decisión viene de la Dirección de Epidemiología del Gobierno Federal, así que cualquier reclamo, allá con el equipo del cabecita de algodón.