Tremenda regañada le metió César Jáuregui Moreno, al ex diputado y titular de la Coesvi, Fernando Álvarez, por la broncota que se traen con el dinero del Fondo de Ahorro para los diputados en el Congreso del Estado.
A Álvarez Monje, se le vio entrar muy nervioso a la oficina del secretario general de Gobierno, y media hora después, salió cabisbajo, regañado y a toda velocidad para evitar a la prensa, y es obvio, pues todos saben que las marranadas en la Dirección de Finanzas del congreso, se hicieron en el momento en que él era el coordinador de la bancada del PAN, el partido con mayoría legislativa, lo que significa que nadie salía sin que él estuviera enterado.
Si bien, a Fernando Álvarez, no se le relaciona directamente con el asesinado René Villarreal, sí tiene conexión directa con Manuel Soledad, y por ende, ambos están embarrados hasta las patas, en el cochinero ese del fondo de ahorro.
Dicen que el ex diputado, llegó con César Jáuregui, le midieron el agua a los camotes, y tras un severo regaño y ponerlo a practicar posibles respuestas ante los cuestionamientos que se avecinan, optaron por que no renunciara y siguiera en su cargo ganando una buena lana.

Es precisamente Fernando Álvarez Monje, y Manuel Soledad, quienes deberían presentar su renuncia y dejar de ser cínicos, sobre todo Manuel Soledad, que a pesar de que las tranzas lo involucran directamente y lo ponen como uno de los orquestadores del cochinero, él quiere seguir ganando sus cien mil pesitos mensuales, por lo que estos dos personajes, casi le piden a los medios que no estén jodiendo y los dejen descansar a gusto.
Deberían tomar como ejemplo a Roberto “El Pony” Lara, y a Gilberto Baca, quienes optaron por separarse de sus cargos para no interferir en las investigaciones que muy lentamente y casi sin voluntad, hace la Fiscalía General del Estado y la Fiscalía Anticorrupción.
Por cierto, ante las cámaras, ellos aseguran que el que nada debe, nada teme, pero lo cierto es que la orden llegó desde Palacio, de ahí les mandaron decir que la gobernadora Maru Campos, no iba a permitir que le estuvieran manchando aún más, su cuestionado inicio de sexenio.