
Buena la hizo la Fiscalía de la Mujer, al tratar el homicidio de la joven Susana Margarita como un suicidio y no como lo que fue, un feminicidio.
Mientras el cuerpo de Susy era velado en la Funeraria San Felipe, Yessica Rentería, vocera de la FEM, aseguraba en un audio emitido a medios de comunicación, que el cuerpo no presentaba huellas de violencia.
La indignación de la familia y de quienes conocían a Susy, era inminente, pues incluso la primer carpeta de investigación que se abrió, hablaba de un feminicidio y no de un suicidio como se presentó en una segunda carpeta.
Ahora los familiares no sólo se preguntan ¿quién y porqué le hicieron esto a la joven? Sino que le suman la interrogante de ¿qué trata de ocultar la FEM?
No se puede hablar una confusión porque la forma en que mediáticamente la Fiscalía que se supone debe de velar por la integridad o mínimo por la justicia para las mujeres, fue bastante hábil en mezclar el brutal asesinato de Susy, con un suicidio ocurrido en ese sector de los Minerales semanas atrás.
El tema ha llegado a oídos del Gobierno Federal y la Secretaría de Gobierno, Olga Sanchez, aseguró que estarán vigilando los movimientos de las autoridades chihuahuenses en este caso, pues es un hecho violento que no debe quedar impune y menos a base de mentiras que lastiman punzantemente a la sociedad chihuahuense en general.






















