
El ex alcalde capitalino Marco Adán Quezada, obtuvo la candidatura de Morena para repetir como presidente municipal, y aunque en su momento fue un excelente servidor público y cuenta con el apoyo de miles de chihuahuenses, no es así como lo ven algunos morenistas radicales, quienes rechazaron abruptamente esa designación.
Pero la molestia no es sólo por el nombramiento de Quezada Martínez, sino que los dedazos que vienen desde la Ciudad de México, están dando los espacios a puros políticos reciclados que no son de Morena o que no han hecho mucho por el partido.
Si bien el profe Martín Chaparro, ha hecho lo que está en sus manos para impulsar los proyectos de los fundadores del Movimiento de Regeneración Nacional en esta entidad, que para todos los involucrados sería lo justo, la última palabra la dan “los chilangos” que desconocen totalmente el panorama político electoral de Chihuahua, tomando las peores decisiones para el partido guinda.
Mientras que el fragmentado PAN anunció con bombo y platillo la candidatura de Marco Bonilla, y sumó a su proyecto a los aspirantes no ganadores como “El Pony” Lara, Miguel La Torre y Jorge Soto; en Morena la situación fue diferente, pues el anunció de la candidatura de Marco Adán, trajo reclamos, consignas de todo tipo, inconformidad y mucha pero mucha molestia, al profe Chaparro y al senador Enríquez, no les quedó de otra que quitarse la culpa diciendo que fue la Comisión Nacional de Encuestas del partido.
Al ex priista Marco Quezada se le pudo ver sonrojado, un poco apenado porque sabe que para los fundadores de Morena, su candidatura fue injusta, pero se le vio también tranquilo, sereno y confiado en que al final del día, no ganará la elección constitucional, pero le traerá miles de votos a Morena y demostrará a la militancia que es un buen elemento.
En estos días Morena tendrá que anunciar el resto de las candidaturas en el estado, pero lastimosamente se prevé que ocurra lo mismo en los principales municipios de la entidad, porque desde arriba están dando preferencia a las candidaturas externas con la esperanza de que le sumen votos a la causa perdida de Juan Carlos Loera.






















