María Eugenia Campos, rechazó la invitación de la Secretaría General del Gobierno Federal, Olga Sánchez Cordero, quien sostuvo un encuentro con cinco de las seis gobernadoras electas; esta reacción era de esperarse, pues seguramente las morenistas le iban a echar montón a la panista chihuahuense.

El equipo de prensa de Sánchez Cordero, no perdió la oportunidad de emitir un comunicado en donde subrayaron que Maru Campos se había disculpado, es decir, que las dejó plantadas, ni cortos ni perezosos, lo hicieron llegar a las diferentes redacciones chihuahuenses.

Esperemos que este inicio con el pie izquierdo en la relación Campos – Cordero, no vaya a convertirse en un dolor de cabeza para la administración estatal entrante ni para los chihuahuenses en general, y que por el contrario, esto pueda componerse al instante durante la reunión pendiente entre Maru Campos y López Obrador.

Por cierto, mientras Juan Carlos Loera, sigue con los ojos abiertos hacia la impugnación que presentó, lo morenos han brincado el episodio electoral y mientras unos vigilan la transición de Corral – Maru, otros le comen el mandado al ex candidato a la gubernatura, y se van posicionando en la pugna por la dirigencia estatal.

Loera se siente muy confiado del dedazo de AMLOco, pero que no se le olvide que el viejito de Palacio, como dice una cosa, dice otra.

En fin, los temas políticos y la grilla siguen sobre la mesa, y conforme pasan los días el guisado se va revolviendo cada vez más, los panistas en su transición, los morenos en su dirigencia, mientras el PRI y MC alzan la patita como perritos que buscan atención, pero a quienes ya casi nadie voltea a ver.