En un esfuerzo coordinado entre el Gobierno del Estado y el Municipio de Chihuahua, fueron atendidas diversas necesidades de personas avecindadas en el asentamiento indígena Pino Alto, de la ciudad capital.

En total fueron beneficiadas 20 familias rarámuri de esta comunidad, donde la Secretaría de Pueblos y Comunidades Indígenas (SPyCI) entregó un total de 300 kilos de maíz y frijol, mientras que el gobierno Municipal distribuyó cobijas y paquetes alimenticios.

El titular de la SPyCI, Enrique Rascón, destacó la voluntad de la gobernadora Maru Campos, de seguir trabajando para la prosperidad de quienes radican en los asentamientos indígenas urbanos.

Indicó que estas acciones reflejan el compromiso constante del Gobierno del Estado, para mejorar la calidad de vida de las familias de los pueblos originarios y subrayó la importancia del trabajo colaborativo, para generar un impacto significativo en el desarrollo de este sector de la población.