
Este jueves fue despedido “de una” el Director del Instituto Municipal del Deporte, Francisco Alonso Letayf, por supuestos comentarios en contra de las mujeres, incluso fue calificado como misógino.
La pregunta es ¿fue realmente merecido su despido?
En este caso el actuar de la alcaldesa Maru Campos, no puede ser muy cuestionado pues en la víspera de un proceso electoral, la que pudiera ser la primera gobernadora en la historia de Chihuahua no puede arriesgarse a ser tachada como pasiva, tolerante o permisiva con los errores de sus colaboradores, es decir, merecido o no, Alonso tuvo que ser despedido.
Pero adentrándonos a lo que realmente ocurrió en ese evento público con los medios de comunicación, es evidente que las teclas malintencionadas de algunos, provocaron que las palabras tal vez no acertadas del funcionario municipal, llegaran a oídos de la alcaldesa a quien de inmediato se le activó una alarma de polémica, por lo que ella se vio obligada a actuar, tal vez en contra de lo que en su interior ella sentía.
Dentro de un emotivo mensaje en pro del movimiento feminista y de apoyo al paro del próximo 9 de marzo, Alonso Letayf fue enfático en resaltar la importante labor que realizan las mujeres al interior no solo de la dependencia que dirigía, sino de toda la vida política, gubernamental y burócrata del país.
En este sentido el hoy ex director mencionó que sus colaboradoras más cercanas le harían muchísima falta el día 9 de marzo y entre bromas mencionó “hasta les dije que si nos encerrábamos para que pareciera que no se vino a trabajar”, sin embargo esa inocente broma que no tiene absolutamente nada de misoginia, fue exagerada y tergiversada por algunos compañeros reporteros malintencionados, que con el afan de ganar la nota, unos cuantos likes en sus redes sociales y los aplausos de sus patrones, hicieron vuelo y revuelo del “error” cometido.
La respuesta de Maru no se hizo esperar y lo destituyó.
Este es tan solo un ejemplo de lo peligroso que es hoy en día, hablar frente a una cámara o expresarse en público en donde posiblemente o mejor dicho, seguramente, hay un celular grabando.





















