
Ya salió el peine, de que fue el súper delegado Juan Carlos Loera, quien orquestó la reunión para derrocar al profesor Martín Chaparro, como dirigente estatal de Morena.
Operó todo muy sigiloso, movió sus fichas, puso a sus lacayos a trabajar, lanzaron la convocatoria de consejeros del partido, y al final del día, de un centenar sólo juntaron a ocho, es decir, lo que inició como una conspiración para concretar un golpe de estado, terminó como otro fracaso más de las fallidas operaciones de Loera de la Rosa.
Ahora habrá que esperar la respuesta del profe Martín Chaparro, pero seguramente será tibia, como las acciones que ha realizado para defenderse en los últimos años, incluso pudiéramos llegar a pensar, que el profe ya está cansado y no le interesa seguir al frente de Morena.
Lo que es cierto, es que Morena cada vez se fragmenta más en el estado de Chihuahua, y aunque hemos visto al virrey de virreyes, lanzar sus golpes, aunque faltan muchos por esperar, como el de Miguel Colunga y Hugo González, quienes también andan sobres de la silla del profe.
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Mientras que la gobernadora María Eugenia Campos, insiste en que no se especule entorno a los casos de violencia más recientes, y que han sido volteados a ver por todos los chihuahuenses, las autoridades también insisten en ocultar información.
Si bien es cierto, se sabe que entorno a casos como el asesinato del ex funcionario de la JMAS, René Villarreal Pérez, y el de la síndica de Guachochi, Dayra González, existe información y datos muy delicados que no pueden ser revelados, también hay avances en el caso que es justo que los ciudadanos los vayan conociendo.
Pues parece que el fiscal General del Estado, Roberto Fierro, piensa muy diferente, y en los últimos días, aunque se ha parado frente a las cámaras, la totalidad de sus respuestas han sido negativas ante cualquier cuestionamiento.
“No sé”, “no puedo decir”, “es confidencial”, “no tengo el dato”, “luego lo doy a conocer”, son algunas de sus continuas respuestas; el fiscal deberá ser más cuidadoso, porque la gente ya comienza a darse cuenta que se les están quedando rezagados los casos, y es uno de los puntos más sentidos por los chihuahuenses.
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El ridículo que hizo el diputado morenista Oscar Castrejón, al exigir al IEE que organice y realice un ejercicio democrático, para consultar a la gente si quieren o no que la Presidencia Municipal de Chihuahua, encabezada por Marco Bonilla, construya un nuevo relleno sanitario y clausure el ya existente.
Castrejón pide que se realice un plebiscito, pero el Instituto Estatal Electoral, declaró improcedente esa petición, y le pidieron a Castrejón Rivas, que se fuera a tomar por saco.
Consejeros electorales y algunos regidores panistas, coincidieron en que la clausura del relleno y la construcción de uno nuevo, son un derecho de la ciudadanía, y por ese motivo no es procedente preguntarle a la gente qué es lo que quiere, pues los derechos se garantizan y no se consultan.
























