
Con una actitud descarada el gobernador Javier Corral, siguiendo a la décima potencia las actitudes de CerDuarte, ha tomado la costumbre de negar todo tipo de acusaciones ya sean en su contra o de algunos de los que conforman su equipo.
Todos hemos escuchado a hombres casados decir, “aunque me agarren en la cama, lo voy a negar”, pues justo así es como se ve Corral cuando con pruebas en la mano se le desmuestran sus pecadillos y el muy cínico jura y perjura que no es cierto y que son calumnias.
Tan sólo ayer desde el Palacio de Gobierno se emitieron dos textos distintos en donde se rechazan y se niegan situaciones evidentes, innegables, indiscutibles, etc etc.
En el primero de los casos se rechaza la designación de obras de infraestructura hídrica en Delicias al empresario Carlos Cuevas, hoy relacionado con el robo de hidrocarburos, tortura y homicidio de sus propios escoltas, así como su complicidad con autoridades en casos de corrupción.
La publicación del 9 de marzo de El Diario de Chihuahua, pone en evidencia con documentos y fotografías tal acto, sin embargo en un comunicado el Gobierno del Estado asegura que no es cierto y que son calumnias.
El segundo caso es aún más grave pues el golpe viene desde el Gobierno Federal y es que en la mañanera de Andrés Manuel, el titular de la PROFECO, Ricardo Sheffield puso en evidencia lo que muchos empresarios gasolineros ya habían denunciado.
La corrupción, irregularidades y tranzas que la Secretaria Estatal de Economía, Alejandra de la Vega, viene haciendo con sus gasolineras en Ciudad Juárez y aprovechando su posición en el gobierno de Corral.
En su momento ante la denuncia de los empresarios fronterizos, el mabndatario estatal negó rotundamente que eso estuviera ocurriendo, pero jamás se esperó el coscorrón que le pondrían el propio Presidente de México en sus tan afamadas mañaneras.
Como ya es costumbre, desde Palacio salió un comunicado rechazando rotundamente las acusaciones.
Es preocupante que una administración pública de cualquier nivel, tenga que estar emitiendo comunicados para defenderse o defender a los suyos cada dos o tres días, pues eso revela que el problema no son los demás sino es la propia administración y quienes la conforman.
Cuando un niño da constantes problemas aunque lo cambien de escuelas, el problema no son las escuelas, es el niño; pues así nuestro gobernador y la gente de su gabinete.






















